Este es mi Blog
Un lugar donde guardar palabras que aviven la llama de un FUEGO que
arde en mí, la de la experiencia de Vida, la de una historia de Amor con el
Creador.
Este es un diario para NO OLVIDAR
Estas son MIGAS DE PAN en el camino... por si un día me pierdo... poder
seguirlas y volver a EL
“Bienaventurado aquel […] cuya esperanza está en el Señor su Dios”. Salmo 146:5
El Salmo 146 afirma: mi eterna «esperanza está en el Señor», mi ayudador (v. 5). Como Creador, «siempre cumple su palabra» (v. 6 RVC). «Hace justicia a los agraviados», protegiéndonos y supliendo nuestras necesidades (v. 7). «El Señor levanta a los caídos» (v. 8); nos «guarda» y nos «sostiene», y siempre reinará (vv. 9-10).
Algunas veces, nuestros días rebosarán de momentos gozosos. Otras veces, enfrentaremos ausencias, experiencias dolorosas o sentimientos de soledad. Pero, en cada caso, las Promesas de DIOS serán nuestra luz en la oscuridad, y nos brindarán Ayuda tangible y Esperanza eterna.
Oración: SEÑOR, gracias por ser nuestra fuente de Esperanza Eterna. En el Nombre de JESÚS. Amén.
¿A dónde vas con el corazón afligido y el alma triste?
¿Dónde miras cuando no encuentras la salida del laberinto?
¿A quién buscas y corres con los brazos abiertos, rendida de luchar y tropezar?
Yo lo tengo a ÉL ¿Y tú?
Yo corro a Sus Brazos cansada de luchar y tropezar una y otra vez.
Yo reconozco Su Poder y Gloria y decido confiar y esperar en ÉL.
¡Dile a tu problema cuán GRANDE y PODEROSO es tu DIOS!
No temas, ve a ÉL ¿a quién más?
En el Salmo 32, David celebra la maravilla del PERDÓN, la guía y el interés de DIOS para con nosotros.
A diferencia de un padre humano, el SEÑOR conoce cada detalle de nuestra vida y las necesidades más profundas de nuestro ser. Nos promete: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos»
Independientemente de cuáles sean las circunstancias hoy, podemos descansar tranquilos en la Presencia y el cuidado de DIOS porque «al que espera en el Señor, le rodea la misericordia» (v. 10).
Oración: Querido SEÑOR, gracias porque, en Tu Amor, me cuidas y me guías cada día por tus caminos. Te agradezco en el Nombre de Jesús. Amén.
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de TI, oh Jehová, roca mía y redentor mío. Salmo 19:14
Qué hermoso es poder despertar a tu creación lleno de gozo y saber que eres TÚ quien guía cada uno de mis pasos y colma mi vida de maravillosos regalos y bendiciones. Hoy como en cada día, te ofrezco cada una de mis actividades, de mis acciones, de mis palabras y de mis pensamientos. Ilumíname para que todo aquello que yo haga contribuya al bien mío y de los demás y permíteme ser un instrumento de tu obra. En el nombre de Jesús AMÉN